10 de septiembre de 2010    
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  EL DÍA de ayer Por Domingo J. Jorge
Nuestra gente. A vista de mujer IX. Hortensia Martín, una gangochera de El Chorrillo en El Rosario
07-06-2010

Cumpliendo con la cita prevista el lunes pasado, “Nuestra Gente” saluda hoy desde El Chorrillo, El Rosario. En este barrio esperancero, continuamos nuestro viaje hacia el ayer de la mujer tinerfeña, y lo hacemos junto a Hortensia Martín, fuente oral que con el rescate de sus vivencias nos devuelve a las penurias que muchos canarios tuvieron que superar a comienzos de pasado siglo XX.

En el próximo mes de septiembre, Hortensia Martín Díaz sumará uno más a sus 97 años de vida. Casi un siglo de recuerdos y experiencias que nuestra protagonista nos relata desde un Chorrillo que reconoce muy cambiado, donde “había cinco o seis casitas. Era un pueblito campesino, casi todos nos dedicábamos a las tierritas que teníamos y así pasamos tiempos muy duros”, rememora Hortensia el ayer del pueblo que la ha visto crecer.

Nace nuestra fuente oral en el seno de una familia dedicada al campo y al ganado, pasando su niñez en la tierra junto a su madre y sus abuelos: “Mi padre estaba embarcado para Cuba”. Así, con ocho años Hortensia ya labraba en las tierras que les daban cebada, trigo, papas. “El trabajo era distinto. Se trabajaba con animales para todo, hoy eso ya no existe. Recuerdo que mi abuelo araba con burros y yo iba limpiando la hierba de las orillitas”, apunta.

“Salía con 12 duros”

“Antes la gente que tenía unas gallinitas vendía los huevos en vez de comérselos como hacen hoy”, con estas palabras confirma Hortensia los duros inicios de siglo XX, que la llevaron a dedicarse a la compra-venta de productos, a gangochera, cuando apenas contaba los diez años. “La vida de gangochera era dura. Salía con 12 duros y compraba huevos, gallinas, pollos… todo lo que podía”, explica Hortensia. “Iba a Charco del Pino, donde vivía una conocida, y me quedaba allí unos días buscando cosas. Después volvía y me recorría todo Santa Cruz vendiendo”, añade.

Nos devuelve así, esta gangochera, a aquella capital de cuatro casitas y pocos vecinos donde vendía todo aquello que recolectaba. Explica Hortensia el porqué de vender en Santa Cruz: “En los pueblos sólo existían pequeñas ventitas donde se vendía lo más necesario, lo que obligaba a la gente a ir a Santa Cruz para comprar cositas más grandes”. Cuestionada por los precios de la época, nuestra fuente oral asevera que “vendía arreglado a lo que compraba. Yo compraba cuatro huevos a una peseta, y los vendía a poco más; ganaba poquito pero estábamos acostumbrados a eso, no a abundancias”.

Los recuerdos del ayer de Hortensia también nos traen al hoy de “una Recova muy diferente”,donde ella montó un puesto años después de comenzar en este oficio. “Con 20 años puse un puesto en La Recova, donde estuve cerca de diez años. Era un trabajo duro, empezaba a las tres de la mañana y salía de allí a las tres de la tarde”, rememora Hortensia unos años en los que “la gente compraba lo necesario: papas, verduras, frutas, pollo, gallina o pescado, cuando había”.

Cocinar con leña

Concluidos sus años de comerciante en La Recova santacrucera que nuestra protagonista afirma encontrar hoy muy cambiada, Hortensia se dedica de lleno a su casa y al cuidado de sus dos hijos. Las labores del hogar en aquel entonces diferían mucho de las facilidades tecnológicas que hoy se presentan. Así, argumenta esta esperancera, a modo de ejemplo, lo que había que hacer para cocinar: “Ajuntábamos leña en los matos que se secaban por aquí, hacíamos un pequeño fogoncito y preparábamos unos potajitos o lo que se pudiese”.

Enriquecidos por el breve repaso hecho a través de la memoria viva de Hortensia, recuerdos sobre unos días donde se superaron muchas penas con sacrificio y entrega, nosotros nos despedimos de Hortensia Martín, quien amablemente nos acogió en su casa de El Chorrillo. Nosotros continuamos caminando por los senderos que “Nuestra Gente” ha abierto en El Rosario. DOCUMENTACIÓN: ITAMAR BARRETO. FUENTE: ANSINA

Hortensia Martín (1912) FOTO: ÓSKAR GONZÁLEZ / WWW.CANARYINFOWEB.COM


 
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